Sistemas de riego

Cómo elegir un sistema de riego para el jardín

¿Cuál es el mejor sistema de riego para mi jardín?

Cuando compras una vivienda con jardín, uno de los interrogantes que surgen es ¿Qué sistema de riego se ajusta a las necesidades de tu jardín?

Como sabrás hay diferentes opciones, y que elijas uno u otro, dependerá del tipo de jardín que tengas: si es solo césped o también hay plantas en distintas zonas. Si son plantas de bajo consumo hídrico o por el contrario requieren de una gran cantidad de agua a la semana, si pueden recibir agua a mansalva o por el contrario regarlas con un sistema de simulación de lluvia podría provocar enfermedades en ellas…. ¿Todo un mundo, verdad?

Por eso en el post de hoy, te contaremos diferentes sistemas de riego para que puedas valorar por ti mismo cuál te resulta más apropiado para tu jardín.

 Sistemas de riego ¿Cómo voy a regar mi jardín?

Empezamos por el más tradicional: el riego por manguera. Los que ya no somos tan pequeños, hemos crecido viendo como nuestros padres o vecinos regaban sus jardines con una manguera. Pero este sistema que puede traernos grandes recuerdos de la infancia,no es el más eficiente. De hecho es el de mayor consumo de agua y no cubre las necesidades del jardín. Además de que requiere de tiempo y dedicación por parte nuestra, al no ser automatizado. Por lo que, si no gozas de tiempo libre para regar, no te lo recomendamos. Y aunque así fuera, deja mucho que desear en cuanto al ahorro de agua, que es algo vital hoy en día. Por eso creemos que es mejor utilizar algún sistema de riego con mayor control  y automatización, para procurar un consumo responsable de agua. Y el tiempo libre que te ahorras de regar con la manguera, lo puedes aprovechar en algo para ti. 😊

Sistemas de riego para tu jardín

Riego por goteo

El sistema de riego por goteo es seguramente uno de los más conocidos junto con el de aspersión.

Se instala un tubo que pasa por la base de las plantas -pueden estar enterrados o no- A este se le hacen unos orificios a los que se les introduce el gotero, por donde saldrá el agua gota a gota cuando se active el riego. El tubo irá enganchado a la toma de agua. Y es aquí donde puedes poner un programador para automatizar el riego. Una vez lo programes, será este el que permita el paso de agua en el horario que hayas elegido, sin  tener que preocuparte por el riego.

Evita doblar los tubos, porque se bloquearía el agua y no llegaría a las plantas. Si la distribución de tus plantas es zigzagueante o sigue la línea perimetral de tu jardín provocando curvas en L, lo que deberás hacer es cortar el tubo justo en la esquina a doblar y agregar una pieza fija especial para unir las dos partes de tubo, que permitirá que el agua circule sin problema.

Este es uno de los mejores sistemas para ahorrar agua, un bien tan necesario en el mundo. Y automatizado es una gozada, porque tu jardín estará hidratado siempre que lo necesite y tu no tendrás que dedicarle mucho tiempo.

Riego por aspersión

Seguramente este riego sea el que más te suene por haberlo visto en jardines de zonas comunes, parques, rotondas, etc.

Este sistema imita a la lluvia. Es ideal para regar el césped, por su gran alcance y porque no lo daña. Pero no es recomendable para cualquier tipo de  plantas ya que no a todas les favorece recibir agua de esta manera. Antes de decantarte por él, deberías consultar con un especialista y que te diga si es apropiado para tu jardín.

Puedes instalarlo de manera subterránea, por medio de tubos/mangueras que conectan la toma de agua con los aspersores, o puede ser un sistema móvil a través de una manguera con un aspersor de gran alcance que puedes ir moviendo a medida que vas regando diferentes zonas del jardín. Si lo vas a hacer con la primera opción, ten en cuenta que tendrás que levantar el suelo para hacer la instalación de las mangueras y los aspersores.

Esta puede ser una buena opción si vas a comprar una vivienda nueva, en la que el jardín aún no esté montado, así podrás instalarlo “sin destrozar” la estética de tu parcela.

Existen distintos tipos de aspersores: oscilantes, fijos y rotativos. Lo más importante elijas el que elijas, es calcular bien la potencia y distancia, para que no inundes ninguna zona del jardín, ni tampoco dejes espacios sin regar, ni riegues aceras o jardines aledaños por no calcular bien la superficie que debes cubrir.

Si tienes un jardín pequeño o una zona para la que los aspersores se te quedan grandes, puedes utilizar el riego por difusores. Básicamente es lo mismo que los aspersores, pero con menor alcance.

Por supuesto, este sistema también puede automatizarse.

Sistemas de riego para tu jardín

 

Riego por exudación

 

Es parecido al riego por goteo, pero no tiene goteros como en el caso anterior, sino que consiste en un tubo poroso que permite la salida del agua. ¿Qué significa eso? Pues que tiene pequeños orificios a lo largo del mismo.

Tal como en el caso del sistema por goteo, se extiende el tubo a ras de suelo por la zona que desees regar. Este es menos efectivo que el goteo, dado que tiene menor control sobre la cantidad de agua que se riega y por ende es menos eficiente. Lo que no ayuda en evitar el crecimiento de malas hierbas que felizmente reciben agua de la manguera.

 

 En resumen…

 

Bien, te hemos contado tres sistemas de riego, además del tradicional riego por manguera de toda la vida. Recuerda, antes de decidir cómo regar tu jardín, piensa qué tipo de jardín tendrás y cual es el sistema qué más te conviene para mantener tus plantas de manera óptima, evitando un alto consumo de agua. Te aconsejamos que te acerques a tu centro de jardinería de confianza y consultes con un especialista antes de embarcarte en un gasto importante y meter la pata. 😊

 

¿No tienes aún un jardín que regar? Ponte en contacto con nosotros y pide información sobre nuestras promociones.

 



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